Sentada en el sofá con una manta, busco el calor que tanto me falta, mientras mi nariz roja y dolorida no me da descanso. Veo pañuelos rodenádome, con forma medio círculo, es graciosamente asqueroso.
Y luego... LA MEDICINA!! Maldito jarabe con sabor a veneno que se supone que ayuda a mejorar, no siento mejor mi garganta, como si piedras rodearan mi traquea y me impidiese estar en paz. El tiempo no ayuda, el día no ayuda. Domingo de pereza, enfermedad y aburrimiento.
Prendo la tele para buscar consuelo, pero me sé todos los diálogos ( la verdad es que soy adicta a la tele, no me sorprende no sorprenderme ) y me hastío, y siento más pereza.
-¿Quiéres jugar a la play? -Me dice una voz reconfortante
-NOOOO! -Contesto con voz de niña a mi pareja, novio, amigo.
Me recuestro sobre su hombro e intento olerle, ( MALDITA CONGESTIÓN ) no hule a nada, solo siento, es suave y acaricio su cuello mientras mira la pantalla. Su perfil me distrae, es como el libro más interesante del mundo, alargo mi mano para acariciar su mejilla y sonrío, mi cara es horrible mas se ilumina algo.
Y me voy a la cama, con tres kilos de mantas y dos camisas largas por pijamas, y cierro los ojos, e intento respirar, y me ahogo. NO PUEDO RESPIRAR! Y me enfado y no respiro, no porque no quiera. Supongo que a veces es más entretenido al final del día y todas las energías que no he tenido por el día aparece por la noche y me golpea con la fuerza de una estampida. Solo quiero hacer ruido y jugar, como los niños, saltando sobre la cama. De repente, la energía se va y me tumbo.
Buenas noches, supongo.